Eran como las 9 de la noche y estaba lloviendo mucho, la lluvia sonaba muy duro, yo me paré de la cama y vi que la casa se estaba inundando por dentro entonces desperté a toda mi familia. 20 minutos después subimos todos a la terraza, la casa temblaba, sonaba como un estruendo y no sabíamos para dónde coger. Al rato escuchamos la explosión de la subestación eléctrica y se fue la luz.

Yo guardo imágenes sueltas muy duras como una pesadilla. Al otro día vinieron los de la cruz roja a darnos algunas ayudas y estamos muy agradecidos por el agua potable que nos dio la Cruz roja y Postobón, con esa aguita hicimos comida para toda la familia y fue una bendición porque no teníamos agua potable para beber. Definitivamente La solidaridad colombiana es muy importante en estos casos y de corazón todas las familias damnificadas les agradecemos.

Finalmente, yo solo perdí algunas cosas materiales, pero otros perdieron familiares, sus casas e incluso el barrio entero desapareció.

 

Mocoa, 31 de marzo del 2017.