La noche del 31 de marzo estábamos con la familia en la casa y recuerdo que llovía muy fuerte. De repente sonó un estruendo y se fue la luz, la gente empezó a gritar, “se vino el río, ¡ayuda!”, bajamos al primer piso y estaba todo inundado.

Esa noche se desbordó el río Mocoa, Sangoyaco y Mulata. Una terrible avalancha, una catástrofe, donde muchas personas murieron y hubo bastantes heridos. A muchos de los afectados nos reunieron en albergues, la Cruz Roja fue muy amable y nos dieron agua potable por familias, fue una ayuda a pesar del dolor tan fuerte, hacíamos filas y ayudaron a muchas familias, entregaban y entregaban galones de agua. El proyecto de Litros que Ayudan es muy bonito y estamos muy agradecidos con Postobón y la Cruz Roja, y por supuesto con todos los colombianos que pensaron en nosotros.

Señora Mayra Cristina Gómez Tangarife

Mocoa 31 de marzo del 2017.